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Vértigo y violencia: Rapsodia a una obra inconclusa

04 May

¿A qué suena una construcción? ¿De qué manera, los golpeteos entre metales y la mezcladora de cemento podrían integrar sus sonidos a una composición musical?

Distintos diseñadores sonoros se han encargado de tejer el entramado que da profundidad a las experiencias visuales que vemos en pantalla, de crear las atmósferas que mantendrán nuestros sentidos atentos, de generar experiencias envolventes y de amplificar ciertas texturas.

Recientemente, Timelapse México lanzó una nueva exploración audiovisual, esta vez dedicada a documentar una serie de jornadas de trabajo en la construcción de una obra que desde hace meses ha flotado en el limbo de la incertidumbre.

Más allá de la polémica que envuelve a esta suerte de elefante blanco, este equipo se encargó de seguir minuciosamente los pasos y trayectos de las personas que dieron forma a la grava, la arena, las varillas; a la maquinaria y herramientas de transformación.

Para conocer un poco más acerca de su experiencia en este lugar y cómo fue que fueron hilando cada aspecto de esta suerte de cartografía que nos acerca a los rostros, los rincones y el ritmo de un paisaje en mutación; platiqué con Nicolás Gutiérrez, Julián Stubbs y Luis Ibarra Camou, integrantes del equipo.

-Anteriormente tuve la oportunidad de conversar con ustedes acerca del diseño sonoro para su video del Pico de Orizaba, ¿a qué desafíos sonoros se enfrentaron al pasar de la exploración geológica a la de la construcción?

Nicolás: Más allá del cambio de objetivo, los desafíos emanaron de los límites que nos impusimos. Por un lado, queríamos que toda la música proviniera del sonido directo capturado en la obra, cosa que requirió de un trabajo extra de sampleo por parte de Luis. También nuestra elección intuitiva de utilizar la forma de la rapsodia requirió de explorar varias lógicas musicales en poco tiempo. Suponemos que lo cierto es que la construcción, en su vértigo y violencia nos llevó a tomar esos caminos distintos a Intervalos anteriores. 

-Luis, ¿cómo fue que comenzaste a trabajar con sonido en relación a la imagen en movimiento? 

Luis: Desde un inicio el acercarme a la música fue visual, el crecer en la época en que MTV mostraba videos musicales influenció en mi manera de ver y escuchar la música, desde allí quise buscar la forma de sincronizar video y audio de alguna manera. El proyecto de Timelapse México fue la mejor puerta para experimentar y crear a lado de los productores y directores de los proyectos y lograr despertar las sensaciones que buscan despertar de nuevo.

 -¿De qué manera sueles trabajar con los directores y productores?

Luis: Escuchando, creo que antes de entrar a algún proyecto nuevo escuchamos y escuchamos música de todos los géneros sin parar y sin dejar nada a lado, es indispensable la búsqueda de sonidos y textura para poder abordar un proyecto. Algunas veces toma tiempo al momento de componer, pero si no se hace una buena búsqueda de texturas, sonidos y sensaciones, es como no entrar a la biblioteca antes de iniciar una investigación.

-El sonido, considero, es fundamental para la edición, ¿de qué manera se trabajó ésta respecto al sonido en esta ocasión?

Julián: El proceso fue similar al que seguimos siempre, en donde hay una retroalimentación sobre la marcha, en donde la imagen alimenta al sonido y viceversa. Se comenzó editando sobre una pista sonora preexistente, con la noción desde entonces que se buscaría una estructura de rapsodia, con un conjunto de lenguajes musicales dispares ensamblados. A partir de ese primer corte temporal se comenzó a trabajar con Luis y ambas lineas se alimentaron y refinaron de la otra.  

¿Cómo fue el proceso de trabajo en el diseño sonoro para esta entrega sobre la construcción del NAICM?

Luis: La primera palabra que saltó fue “Loco”, entonces me fui a un extremo que no había abordado antes. Toda la construcción sonora se hizo con la captura del sonido directo que se tomó al momento que el equipo visitaba la construcción, a manera de “samples” fui construyendo la rítmica y el pulso del sonido siguiendo la imagen. En cuanto a la sensación, buscaba un resultado de confusión y paz al mismo tiempo, lograr que el mismo espectador se cree preguntas y pueda encontrar respuestas en el tiempo que va transcurriendo la imagen y el sonido, sobre todo, al recordar el contexto político de una obra que marca hecho en la historia moderna.

-¿Hay sonidos o elementos de la composición que remitan a lo inconcluso?

Luis: Desde el primer momento del sonido comienza la incertidumbre, la angustia, la alegría de un proyecto tan esperado y todo lo que conlleva el detener un proyecto tan colosal y saberlo inconcluso.

-Hacia el final hay silencio, ¿es la ausencia de sonido en ese momento del video una metáfora del estado actual de la obra?

Luis: Pienso que es la ausencia de la creatividad y energía de tantas personas involucradas en el mismo, la nostalgia de impulsar algo que no pudo ser por la palabra de los que tal vez nunca pusieron un pie en ese espacio.

Si deseas conocer más acerca del trabajo de este equipo, te recomendamos visitar su sitio web: http://www.timelapsemexico.mx/

En redes sociales los encuentras como:

https://www.instagram.com/timelapsemexico.mx/
https://www.facebook.com/timelapsesmexico/

Por Erika Arroyo

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