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Reseña + Fotos: Así nos fue en el regreso de Vince Clarke a la CDMX

20 Ago

Atestiguar para complacencia de los fanáticos -y los no tanto- la presencia de una figura reverenciada por el ámbito artístico y musical de los últimos 40 años, siempre será de una experiencia particular e indispensable para el anecdotario de todo aquel que se considere a sí como un melómano.

Los pormenores de un concierto que engloban la oportunidad de estar ante una leyenda viviente, rodeada de éxitos y no más que elogios, equivalen a contemplar -en el transcurso de solo unas horas- una parte significativa de la historia de los sintetizadores y el synthpop que a tantos ha marcado.

Y no es para menos: ante un sold out en un público que abarcaba distintos estilos y generaciones, la influencia de Vince Clarke era latente en los rostros de admiración y júbilo en cada uno de los presentes. La espera de poder encontrarse frente al legado de una eminencia de tal magnitud, forma ya parte de los momentos inolvidables en un abundante cúmulo de sus seguidores.

En una presentación de aproximadamente una hora y media de duración, Vince cumplió lo prometido: una selección de canciones que congregaron lo que según sus palabras se trataba de ”top synthesizer tunes”, tracks que hicieron retumbar la pista de baile recorriendo desde la década de los ochenta hasta hoy día: Erasure, Pet Shop Boys, Underworld, Human League, los mexicanos María Daniela y Su Sonido Láser, y un largo etcétera.

Cada momento en su selección fue elegido con una atención al detalle tan certero, que el entusiasmo y encanto mutuo entre escenario y público fue de principio a fin. La sonrisa de Clarke hacía evidencia del grato momento que se percibía en el contexto de una velada que cumplió en su cometido.

Probablemente, muchos de nosotros congeniamos mayormente cuando se trata de una presentación con una ejecución formalmente en vivo y dispuesta al error humano. Tratándose de alguien con la estatura y notoriedad de Clarke, una experimentación sonora con modulaciones analógicas quedaría en el consciente colectivo en una demostración de dimensiones elevadas, pero presenciar un set lleno de canciones influenciadas por lo que él originalmente fundó (Depeche Mode, Erasure, Yazoo), queda enmarcado como uno de esos momentos por los que vale la pena seguir creyendo en que la música de épocas pasadas seguirá transformando y deleitando a toda una ola de nuevas y futuras generaciones.

Vince Clarke nunca quedará en el olvido.

Texto por: Diego Orozco

Fotografías por: Keroz

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